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jueves, agosto 06, 2026
miércoles, julio 29, 2026
? EDIT: !!
¿Qué será eso que te hace venir a mí?
Me pregunto y me pregunto y me pregunto.
Y el eco de mis preguntas se lo lleva el atardecer. Yo miro los colores.
¡Ah…! Ya entendí.
(Creo).
domingo, mayo 10, 2026
☁
Estamos en esa época del año donde oscurece más temprano, hay atardeceres bonitos y las nubes me saludan y se van durante el día.
Todo corre rápido, rápido, y los recuerdos se arremolinan y se apelotonan, uno encima del otro en nudos extraños que no sé por dónde comenzar a desenmarañar.
Los días son cortitos, hasta aquellos que deseo duraran para siempre. Con danza, risas, paseos en bici, con paseos lentos por las calles mientras tarareo canciones que me despiertan la nostalgia.
La nostalgia es bonita, como mis fotos en 35mm. Con el rollo vencido, pero esa sensación de ensueño y granulosa que sólo puede dar lo análogo. Siempre pienso que si me viera desde atrás, me daría esa curiosidad que tienen los niños por esas vidas que se ven interesantes.
El otro día, una estudiante me dijo Maestra Miel. Se me había olvidado que ese es el punto de todo.
lunes, febrero 23, 2026
La guerra.
El fin de semana toqué pastito, hice un picnic, sentí abrazos largos y apretados de amistad. Dormí en una habitación llena de risas y amigas que me dicen "Catita" y me escuchan tanto, tanto.
Hoy probé por primera vez una manzana del árbol del John. Dulce, dulce. Creo que me preparó el estómago.
Nunca diré de qué es la guerra porque debo ganarla, y esto es una cosa de mucha estrategia, al parecer. Ha durado más de lo que creí, y hoy pensé que la perdería, pero la vida da sorpresas.
(Miro el fanart que me regalaron. El segundo, además. Soy como el meme del tipo que mira un cuadro por cinco horas).
Me acuerdo de que he cantado, de que he viajado. El viento frío en la cara te da vida.
Hay cosas que no sabes, ya; supongo que hay cosas que no sé, también. ¿Febrero es una derrota?
Hay guerras peores que perder. No me olvido. (No tengo memoria selectiva).
Los días se vuelven más frios —por fin—, y yo visito viejos amigos.
lunes, agosto 25, 2025
La doncella.
El otro día escuchaba canciones sobre quemar todo y dejar cenizas, sobre rendirse como equivalente a coraje y sólo me reí y dije "Ah, la comprensión lectora está muerta". ¿De qué sirven libros y libros si no hay pensamiento crítico detrás?
Cuánto será performativo, al final. Estás grandes muestras de 'no me importa' que se caen a pedazos sin que yo tenga que soplar siquiera, cuando los fantasmas deambulan tan cerca, tan en mis narices, que hasta yo me pregunto qué es lo que pretenden encontrar en estas tierras.
Yo no huyo de los fantasmas. Los saludo, los respeto, les invito a visitarme aunque no vuelvan. Los fantasmas pertenecen a estos lugares igual que yo, y quemarlos sería, sobre todo, una falta de respeto a mí misma.
Los fantasmas no se pueden quemar.
En estas fechas llenas de fantasmas los oigo deambular en mi propia cabeza, no sé si visitarán ya, y no lo quiero averiguar tampoco. Dejo estos espacios como un ático por el que paseo de vez en cuando reacomodando cosas. Pero principalmente hago nuevas memorias y converso con los vivos.
Los fantasmas me acechan cuando miro un puntito en el mapa y escribo una letra "c" en pixeles, pero no lo continúo, y me voy a pensar en besos y cadenas rotas, en almas gemelas que duermen juntas a pesar del miedo de volver a amar. En el último mes, he pensado en todas esas señales que se me pasaron. Con el tiempo libre después de mi operación, he armado nuevas cosas, memorias lindas. He dibujado un montón.
En el cielo está ese otro fantasma que atormenta a mi retoño, ese nacido bajo las estrellas de la doncella.
Pero está bien, le digo. Pasará, y serás feliz.
