lunes, febrero 23, 2026

La guerra.

 El fin de semana toqué pastito, hice un picnic, sentí abrazos largos y apretados de amistad. Dormí en una habitación llena de risas y amigas que me dicen "Catita" y me escuchan tanto, tanto.

Hoy probé por primera vez una manzana del árbol del John. Dulce, dulce. Creo que me preparó el estómago.

Nunca diré de qué es la guerra porque debo ganarla, y esto es una cosa de mucha estrategia, al parecer. Ha durado más de lo que creí, y hoy pensé que la perdería, pero la vida da sorpresas.

(Miro el fanart que me regalaron. El segundo, además. Soy como el meme del tipo que mira un cuadro por cinco horas).

Me acuerdo de que he cantado, de que he viajado. El viento frío en la cara te da vida.

Hay cosas que no sabes, ya; supongo que hay cosas que no sé, también. ¿Febrero es una derrota?

Hay guerras peores que perder. No me olvido. (No tengo memoria selectiva).

Los días se vuelven más frios —por fin—, y yo visito viejos amigos.