lunes, octubre 05, 2009
Parece que con la edad uno sólo se pone más idiota...
Cállate, Catalina... Cállate y para de cagarla.
viernes, septiembre 18, 2009
domingo, septiembre 13, 2009
Siete minutos en el paraíso.
Un día de febrero...
(01:50 a.m.) Él: [ xDDD.. ... .... -Es posible, ejem.- * * Llevas todo este tiempo escuchando la misma canción que la mía. Qué conexión tan increíble tenemos. (?) ]
(01:51 a.m.) Yo: [ Increíble en realidad. (¿?) ]
(01:52 a.m.) Yo: [ Será nuestra canción de amor (????????????????????) ]
(01:53 a.m.) Él: [ Damn, ya la Nana pasó de moda. (¿?¿?¿?¿?¿) ]
(01:54 a.m.) Él: [ Realmente es nuestra canción; con esta canción descubrimos que Sixpence es más popular.. Además de que moriste con ella. (???) ]
(01:55 a.m.) Yo: [ Cierto, eso le da puntos extras. (¿?) ]
(01:55 a.m.) Él: [ Entonces decidido. Es nuestra canción pese a quién le pese. -Igual nadie sabe que la escuchan.- (¿?) ]
(01:56 a.m.) Yo: [ -Es más feliz aún, nunca había tenido una canción de amor.- (¿?¿?¿?) ]
(01:56 a.m.) Él: [ -Siempre feliz de que ella sea feliz en un mundo feliz.- * * ]
(01:57 a.m.) Yo: [ Cuánta felicidad. xD ]
(01:50 a.m.) Él: [ xDDD.. ... .... -Es posible, ejem.- * * Llevas todo este tiempo escuchando la misma canción que la mía. Qué conexión tan increíble tenemos. (?) ]
(01:51 a.m.) Yo: [ Increíble en realidad. (¿?) ]
(01:52 a.m.) Yo: [ Será nuestra canción de amor (????????????????????) ]
(01:53 a.m.) Él: [ Damn, ya la Nana pasó de moda. (¿?¿?¿?¿?¿) ]
(01:54 a.m.) Él: [ Realmente es nuestra canción; con esta canción descubrimos que Sixpence es más popular.. Además de que moriste con ella. (???) ]
(01:55 a.m.) Yo: [ Cierto, eso le da puntos extras. (¿?) ]
(01:55 a.m.) Él: [ Entonces decidido. Es nuestra canción pese a quién le pese. -Igual nadie sabe que la escuchan.- (¿?) ]
(01:56 a.m.) Yo: [ -Es más feliz aún, nunca había tenido una canción de amor.- (¿?¿?¿?) ]
(01:56 a.m.) Él: [ -Siempre feliz de que ella sea feliz en un mundo feliz.- * * ]
(01:57 a.m.) Yo: [ Cuánta felicidad. xD ]
jueves, septiembre 10, 2009
martes, septiembre 08, 2009
viernes, septiembre 04, 2009
Goodnight...
Goodnight, sleep tight
No more tears,
In the morning I'll be here
and when we say goodnight,
dry your eyes
because we said goodnight,
and not goodbye
We said goodnight
And not goodbye.
No more tears,
In the morning I'll be here
and when we say goodnight,
dry your eyes
because we said goodnight,
and not goodbye
We said goodnight
And not goodbye.
Miguel.
miércoles, septiembre 02, 2009
Feo.
Hoy me siento extraña.
Tengo la horrible sensación de que algo no anda bien, de que el día ha sido asqueroso y que el sol ha escondido su rostro entre las nubes y ha querido ponerse a llorar. Me he sentido sola a pesar de no haber tenido ningún minuto sin la compañía de algún amigo que esté ahí para reírse un rato conmigo, o por lo menos sacarme una sonrisa. No me sale la voz para cantar, no me sale el sonido natural de mi risa y los dedos duelen para tocar algún instrumento; se me ha perdido algo del brillo en los ojos, y por más que busco no sé dónde puede estar.
Tengo rabia y algo de pena, porque no aguanto estar así, no me gusta estar así. Siento cómo me hierve la sangre al no poder quitarme este ánimo asqueroso, al no tener la fuerza suficiente para respirar y evitar que los ojos se me llenen de lágrimas. Me harta, porque yo no soy así; yo no soy del tipo de personas que se pasan lamentando por su triste existencia, no soy de las niñas que se encuentran tontas, desgraciadas y que cada día tienen más ganas de morirse porque se sienten incomprendidas. Puedo decir con total seguridad que soy de las pocas personas que quedan que siempre le miran lo hermoso a la vida, que se maravillan simplemente con una sonrisa y un 'te quiero', que recogen flores y se la pasan intentando hacer sonreír al resto con una canción y un abrazo.
Pero no puedo... No puedo encontrar mi sonrisa hoy, no puedo dejar de sentir cómo mi luz se ha debilitado y el peso del mundo me aplasta; por más que trato no logro encontrar ese impulso, ese todo que le cure las alas a la pequeña golondrina para que vuelva a volar libre y feliz. No ayuda esto, no ayuda el desahogo, no van a ayudar las preocupadas preguntas que sé que llegarán —me he condenado ya al escribir en este trocito de mi corazón—, tampocó cooperará con el asunto ser lo suficientemente buena actriz para no preocupar a toda la gente que me rodea. No ayuda nada, por ahora.
... Y lo peor, es que no sé por qué me siento así.
Tengo la horrible sensación de que algo no anda bien, de que el día ha sido asqueroso y que el sol ha escondido su rostro entre las nubes y ha querido ponerse a llorar. Me he sentido sola a pesar de no haber tenido ningún minuto sin la compañía de algún amigo que esté ahí para reírse un rato conmigo, o por lo menos sacarme una sonrisa. No me sale la voz para cantar, no me sale el sonido natural de mi risa y los dedos duelen para tocar algún instrumento; se me ha perdido algo del brillo en los ojos, y por más que busco no sé dónde puede estar.
Tengo rabia y algo de pena, porque no aguanto estar así, no me gusta estar así. Siento cómo me hierve la sangre al no poder quitarme este ánimo asqueroso, al no tener la fuerza suficiente para respirar y evitar que los ojos se me llenen de lágrimas. Me harta, porque yo no soy así; yo no soy del tipo de personas que se pasan lamentando por su triste existencia, no soy de las niñas que se encuentran tontas, desgraciadas y que cada día tienen más ganas de morirse porque se sienten incomprendidas. Puedo decir con total seguridad que soy de las pocas personas que quedan que siempre le miran lo hermoso a la vida, que se maravillan simplemente con una sonrisa y un 'te quiero', que recogen flores y se la pasan intentando hacer sonreír al resto con una canción y un abrazo.
Pero no puedo... No puedo encontrar mi sonrisa hoy, no puedo dejar de sentir cómo mi luz se ha debilitado y el peso del mundo me aplasta; por más que trato no logro encontrar ese impulso, ese todo que le cure las alas a la pequeña golondrina para que vuelva a volar libre y feliz. No ayuda esto, no ayuda el desahogo, no van a ayudar las preocupadas preguntas que sé que llegarán —me he condenado ya al escribir en este trocito de mi corazón—, tampocó cooperará con el asunto ser lo suficientemente buena actriz para no preocupar a toda la gente que me rodea. No ayuda nada, por ahora.
... Y lo peor, es que no sé por qué me siento así.
lunes, agosto 31, 2009
Uh, mis entradas se están volviendo cortas.
Algo que detesto con toda mi alma son las despedidas, no puedo con ellas...
Pero si hay alguna cosa que me molesta aún más, es no poder decirte buenas noches cuando está la certeza de un siguiente encuentro.
Pero si hay alguna cosa que me molesta aún más, es no poder decirte buenas noches cuando está la certeza de un siguiente encuentro.
Por cada vez que me vaya sin despedirme, te debo un beso.Buenas noches, angelito guardián; sueña conmigo que yo estaré haciendo lo mismo.
Por cada ocasión que te deba un beso, tendrás que cobrarme un sueño contigo.
... Y como tendré que soñar contigo una infinidad de veces, deberás soportarme una eternidad a tu lado.
martes, agosto 25, 2009
Canción de cuna.
Me pregunté qué imágenes estarían pasando por esa cabecita soñadora tuya mientras duermes, y a pesar que te conozca muy bien, dudo saber alguna vez las cosas que tu mente reserva, que ni siquiera me demuestra. Los secretos más ocultos de tu hermoso corazón latente... ¿Y sabes qué comprendí?
Que no me interesa; porque al despertar tu primer pensamiento sigo siendo yo.
Porque aunque tenga recelo de aquellos que salgan en tus sueños, al que sigues con anhelo es a mí.
Ojala tú pudieses ver mi sueños. Verías que en cada momento y cada segundo de él, lo único que muestra son diferentes ángulos de tu rostro... Como si esa fuera mi canción de cuna.
Que no me interesa; porque al despertar tu primer pensamiento sigo siendo yo.
Porque aunque tenga recelo de aquellos que salgan en tus sueños, al que sigues con anhelo es a mí.
Ojala tú pudieses ver mi sueños. Verías que en cada momento y cada segundo de él, lo único que muestra son diferentes ángulos de tu rostro... Como si esa fuera mi canción de cuna.
¿Sigues aceptando las palabras de este simple chico gritándote que te aman?
sábado, agosto 22, 2009
jueves, agosto 20, 2009
miércoles, agosto 19, 2009
viernes, agosto 14, 2009
jueves, agosto 06, 2009
sábado, agosto 01, 2009
martes, julio 28, 2009
lunes, julio 06, 2009
Solo a mi me mandan a hacer un ensayo sobre el amor.
Los mejores momentos de un amor son aquellos en que te asalta una serena y dulce melancolía; cuando lloras y no sabes porqué; cuando reposadamente te resignas ante una desventura sin saber cuál es.
Giacomo Leopardi
sábado, julio 04, 2009
Un cuento.
Había una vez... Una muchacha bastante peculiar, una niña muy imaginativa y soñadora que siempre se encontraba inmersa en su propio mundo y solía no prestarle mucha atención a lo que pasaba a su alrededor. Tenía amigos y gente que la quería, y solía sonreír mucho.
Pero aún así... algo le faltaba, y ella se negaba a admitir qué era; era lo suficientemente orgullosa para negarse siquiera a pensarlo. Y eso le pasaba la cuenta de vez en cuando.
Un día cualquiera -no demasiado importante ni demasiado especial para recordar-, se puso a mirar las estrellas por simpre diversión. Lo que no esperaba era que las estrellas se le acercaran y le hablaran, encomendándole además una misión. Le dijeron que alguien había pedido desde lo más profundo del corazón un amigo, porque estaba convencido que siempre estaría solo. También le dijeron que ella debía ser esa amiga, pues era la única persona en el mundo que podría comprenderle por completo, incluso al punto de llegar a ser su reflejo hecho en carne y hueso.
Ella por supuesto en un principio no lo comprendió, por muy buena y solidaria que llegara a ser en ocasiones, esta vez el miedo la invadió e hizo oídos sordos al pedido de las estrellas. Los días pasaron, pasaron tanto que poco a poco se fueron volviendo semanas; la muchacha se negaba a mirar otra vez a las estrellas y hacía como si nunca nada hubiese sucedido.
Pero las estrellas son poderosas, y no se les puede ganar fácilmente solo siendo testaruda...
Luego de un tiempo, en una de sus habituales caminatas -que usualmente hacía para pensar y apartarse un poquito de la realidad de su mundo- sin razón alguna se puso a tararear una canción que particularmente le agradaba bastante, pensando que estaba sola y que nadie le escucharía. Sin embargo, después de un rato cantando, de la nada apareció un muchacho que se le acercó y le habló. A pesar de que ella no era demasiado elocuente cuando se trataba de hablar con personas que no conocía, ésta vez en el poco tiempo que lograron hablar llegó a darse cuenta de todas las cosas en común que tenían; volviéndose prácticamente inseparables. Pero la tarde fue traidora y pronto cayó la noche, y cada quien se fue por su lado.
La niña extrañaba a ese posible amigo, pero por mucho que quisiera ir a su búsqueda no lo hizo; se debatía constantemente en si era correcto o no dejarle entrar en su vida, sabiendo casi perfectamente lo que iba a suceder si lo hacía. Pero para su pesar -o no pesar-, no contaba con que el joven la encontrara a ella, volviéndose la señal que le mandaron las estrellas para que continuara por ese camino; para que se quedara ahí con esa persona tan particular, con gustos tan poco comunes y similares a los de ella.
Recordó el día en que las estrellas le hablaron, y lo que ellas le dieron al final fue justamente lo que necesitaba y jamás quiso pedir. Y se sintió más feliz que nunca, porque además de conseguir a su mejor amigo, encontró el pedacito de corazón que le faltaba.
Y hasta el día de hoy, cada uno por su lado agradece a las estrellas por tal regalo.
Luego de un tiempo, en una de sus habituales caminatas -que usualmente hacía para pensar y apartarse un poquito de la realidad de su mundo- sin razón alguna se puso a tararear una canción que particularmente le agradaba bastante, pensando que estaba sola y que nadie le escucharía. Sin embargo, después de un rato cantando, de la nada apareció un muchacho que se le acercó y le habló. A pesar de que ella no era demasiado elocuente cuando se trataba de hablar con personas que no conocía, ésta vez en el poco tiempo que lograron hablar llegó a darse cuenta de todas las cosas en común que tenían; volviéndose prácticamente inseparables. Pero la tarde fue traidora y pronto cayó la noche, y cada quien se fue por su lado.
La niña extrañaba a ese posible amigo, pero por mucho que quisiera ir a su búsqueda no lo hizo; se debatía constantemente en si era correcto o no dejarle entrar en su vida, sabiendo casi perfectamente lo que iba a suceder si lo hacía. Pero para su pesar -o no pesar-, no contaba con que el joven la encontrara a ella, volviéndose la señal que le mandaron las estrellas para que continuara por ese camino; para que se quedara ahí con esa persona tan particular, con gustos tan poco comunes y similares a los de ella.
Recordó el día en que las estrellas le hablaron, y lo que ellas le dieron al final fue justamente lo que necesitaba y jamás quiso pedir. Y se sintió más feliz que nunca, porque además de conseguir a su mejor amigo, encontró el pedacito de corazón que le faltaba.
Y hasta el día de hoy, cada uno por su lado agradece a las estrellas por tal regalo.
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