sábado, febrero 06, 2010

Gracias, simplemente.

Sabes que eres feliz cuando hacer cosas tontas te produce un calor especial en el corazón, tan sólo por la persona que está contigo en ese momento.

miércoles, enero 27, 2010

Bitch mode: ON.

No se mira, no se toca, no se respira sobre él y me vale si a alguien le molesta.

martes, enero 26, 2010

Je me sens si en dehors d'un lieu...

Et voilà qu'il est à remarquer que mon poste est là déjà occupé.

domingo, enero 17, 2010

Mis mellizos favoritos.

De verdad que podría decirles muchas cosas...

Podría contarles lo mucho que ambos han calado en mí, cómo me han hecho cambiar y la manera en que han puesto mi mundo de cabeza en más de un sentido. No es difícil evocar en mi memoria una de las múltiples veces que no dormí para quedarme hablando con alguno de ustedes dos, los momentos en que quería incendiar cada uno de los teléfonos de mi casa o romper mi computadora a patadas porque no me dejaban verles. Sé que han hecho sacrificios tan grandes como los míos, y que no dudarían ni un sólo momento en estar a mi lado si las circunstacias así lo facilitaran; como yo.

A veces me da por preguntarme por qué nacimos tan separados —o por lo menos yo, tan lejos—; no puedo concebir
una razón realmente buena para que me hayan tirado a la cresta del mundo cuando dos pedacitos de mi corazón están separados de mí. Una de mis teorías es el hecho de que soy lo suficientemente tonta como para equivocarme de sitio al nacer y no encontrar a mis amigos hasta dieciseis años después; es razonable. Bastante de hecho.

He reído con ustedes, he llorado, me han dado ganas de cortarme las venas o de saltar en mi pie sano con el simple hecho de hablar trivialidades con ambos. Han estado ahí en cada momento en que los he necesitado de la manera que sea, y nunca han dejado de tenderme una mano cuando lo necesito.

Podría decirles muchas cosas...

Pero no puedo más que recordarles que los adoro con toda mi alma y que espero que pasen un muy feliz cumpleaños.

Y dar gracias, por supuesto, por el día hace diecinueve años en que nacieron dos luces que iluminan cada uno de mis días. ♥

viernes, enero 08, 2010

Me rindo, contigo.

sábado, enero 02, 2010

L'avenir est comme le soleil.

Se miran. Se sonríen. Se aman.

Ninguno de los dos lo sabe, pero la mayoría del tiempo ambos se la pasan pensando en lo maravilloso que es estar en ese ahi.

En ese ahora.

Parece tan lejano que ambos se ríen cuando recuerdan lo complicado que se veía llegar hasta aquel punto.

Ella todavía se siente tonta y se ruboriza al recordar tantas noches en vela, tantas llantinas, tantas veces en que la nariz parecía un grifo sin control. Además, le da no-sé-qué recordar el vacío constante, el hueco en su cama que estaba guardado para alguien que merecía —más que nadie— estar ahí.

Él... Bueno, él no se ríe tanto cuando se acuerda de la terrible sensación de estar y no estar con ella en esos momentos; de ni siquiera poder rodearle entre sus brazos y susurrarle al oído que todo estaba bien, que estaba ahí para que no se sintiera sola.

Ella trata de disimularlo, pero la segunda cosa que más mira es el anillo que rodea su dedo anular con el nombre de él grabado.

A veces simplemente pasan horas mirándose, jugueteando con las manos y haciéndose morisquetas porque en el fondo son nada más que dos niños con demasiada felicidad para mantenerla dentro del cuerpo. Aunque, de vez en cuando, se ve un manchón de largo cabello castaño muy oscuro y una sonrisa con hoyuelos que grita "¡Alcánzame!" mientras parte a correr (sin mucho éxito, porque o él le altrapa a los dos pasos entre risas o ella se da de frentón en el suelo por tonta).

Él no para de decirle que es bonita, porque a pesar de todo el tiempo que ha pasado, ella sigue poniendo cara medio incrédula cuando le escucha.

Cuando uno de los dos toca la guitarra —o el piano—, el otro se encarga de dar propinas de leche condensada o pan con queso (los besos no cuentan, pero eso no es asunto para hablar ahora). No tienen que pelearse por las canciones ni por quién canta, porque pasaron tanto tiempo peleando por oírse las voces que cuando él habla, ella calla porque su sonido favorito en todo el universo es la risa de los ángeles; y visceversa.

'Luna de Miel' para ellos no es un término que define un viaje de ensueño a Londres, Venecia o París. En especial para esas dos personitas, partió en el momento en el que por fin el chocolate fue bañado por la dulzura de la miel y el sol. Como siempre debió ser.

Y, para cualquiera es curioso que después de tanto tiempo, sigan tarareando la misma canción de amor.

miércoles, diciembre 23, 2009

Epifanía III

Es mío. Y me ama.

domingo, diciembre 20, 2009

Pecadora.

Envidia.

Envidia.


Envidia.


Envidia.

domingo, diciembre 13, 2009

Play.

Y ellos quieren sentir que están más cerca, que pueden tomarse la mano y reír porque escuchan la misma canción al mismo tiempo; que pueden ufanarse de que están comprometidos y que escriben bien juntos.

Porque son felices, y eso es más que suficiente, a pesar de todo.

jueves, diciembre 10, 2009

...

Help!


I need somebody...

domingo, diciembre 06, 2009

Por si no te bastó el coñazo.

Cuando te vea, te voy a patear el culo tan fuerte que que no te van a quedar ganas de volver a decirme bajita.

Y de violarte gente, por supuesto.

martes, diciembre 01, 2009

Depresiva, sí.

La muñequita balancea los pies sentada en el estante, mirando, esperando. La habitación azul frente a sus ojos no cambia ni un poquito; pareciera que hasta las motas de polvo se han ocultado para dejarle sola. Las alitas de cristal no le sirven ni siquiera para volar por los alrededores; no quiere hacerlo, en realidad... No quiere alejarse de ahí ni un solo segundo ¡Qué desastre sería si no estuviera cuando el ángel regresara para jugar con ella!

A veces duerme a horas que no debe, el sueño llega para calmarle la ansiedad. Llega con consuelos de colores y momentos felices, brillantes y llenos de esencia de ángel, de su aroma.

Pero no ayuda, porque eso sólo aumenta su ansiedad.

Suspira a menudo. Si uno se fija con detenimiento (con esa atención que sólo los niños —o los ángeles— le dan a los adornos olvidados en estantes), puede notar que alrededor de cada diez minutos la mirada se le ausenta y los ojos de cristal brillan más que de costumbre, añorando el calor que ahora no está en sus manos.

El cristal es frío, claro, pero los ángeles tienen calor por dos.

¿Cuándo se hizo tan dependiente de sus caricias? ¿En qué momento una persona normal —sí, porque en el fondo sólo brilla más y tiene un par de alas—, con un corazón normal, con unos ojos de sol que mandan al cielo con sólo mirarlos se volvió parte de sus reacciones vitales? ¿Cuál fue el momento exacto en donde encadenó sus vidas a tal punto que el cristal se opaca cuando no está?

Porque de los pies a la cabeza está sin brillo, y sólo han pasado algo más de veinticuatro horas.


domingo, noviembre 29, 2009

Encontrado por ahí.

Por lo general... en la vida de un hombre, siempre ha habido antes que nosotras, una Kikyo...

Lo principal es ser nosotras una Kagome.

Sanando un corazón herido...

domingo, noviembre 22, 2009

Castigada.






La vida es una mierda.

lunes, noviembre 16, 2009

Son tiempos difíciles para los soñadores...


La muchacha está enamorada de ti.


—¡Pero si no la conozco!

Ya lo creo que la conoces.

—¿Desde cuando?

Desde siempre, de tus sueños.


Le Fabuleux destin d'Amélie Poulain.

sábado, noviembre 07, 2009

Dont' worry, be happy.

Y si me preguntan...

Todavía no sé que cosa tan mala pude haber hecho para que todos los golpes me lleguen juntos, y justo donde más me duele...

¿Por qué con lo que más amo?

jueves, octubre 29, 2009

viernes, octubre 16, 2009

Fuckfuckfuck

Quiero un vampiro a prueba de balas. Punto.

martes, octubre 06, 2009

Juguemos a imaginar.

Imaginemos que estoy contigo, que estamos los dos juntos sentados frente a un lustroso piano de cola tocando las escalas aunque no nos salgan perfectas y las notas de repente suenen mal. Fantaseemos con que luego nos vamos caminando tomados de la mano hasta nuestro prado, nos sentamos frente a frente sin necesidad de palabras y sonreímos solo porque la vida nos parece perfecta, porque no necesitamos nada más que estar juntos; que mágicamente nuestra canción de amor resuena en nuestras cabezas al unísono y en nuestros ojos se nota como creemos ciegamente en el 'We know they won't win'.

Imaginemos también que reímos, que yo despierto enfurruñada mientras tú saltas en mi cama porque estás medio dopado y te gusta verme atontada luego de una siesta. O si lo prefieres, pensemos que despierto y tú aún estás a mi lado arrullándome, dándome esas caricias en mi espalda únicas en el mundo que parecen adormecer todos mis sentidos, como si un ángel me susurrara al oído palabras de amor que jamás pensé escuchar para mi.

Imaginemos que no me pongo a llorar cada vez que tocas mi corazón, que no parece que los desórdenes hormonales de adolescente enamorada me están afectando ahora que estás conmigo; pensemos que es solo porque me gusta que se me hinchen los ojos y mi nariz parezca una llave de agua mal cerrada, y que lo hago porque adoro la forma en que me abrazas luego y me dices que todo está bien, que estamos juntos en las buenas y en las malas.

Imaginemos que no nos conocimos de la manera más particular que hay, que no nos mandábamos las indirectas más directas del mundo y nos volvimos polojevos sin darnos cuenta, que desde siempre hemos estado juntos y todos los días vas a buscarme al colegio y te enseño a tomar helado sin mancharte luego de clases; y si no tenemos dinero, nos robamos un tarro de leche condensada y con eso somos más que felices.

Imaginemos que ahora has subido por mi ventana y has venido a observarme soñar, o si me desvelo por dormir siesta para estar contigo, se te ha activado la alarma de mi-novia-tiene-que-descansar y estás pensando en un lindo cuento para entretenerme mientras busco el sueño entre tus brazos como una niña. Como tu pequeña protegida.

Imaginemos que —por un momento— todo esto es cierto.

Porque imaginar alegra, porque al imaginar todo es bueno.

lunes, octubre 05, 2009

Parece que con la edad uno sólo se pone más idiota...

Cállate, Catalina... Cállate y para de cagarla.